Limpieza y almacenaje
Limpia semanalmente la parte posterior del imán y la superficie del coche con un detergente suave y un paño suave. Si las condiciones climáticas son adversas, es posible que tengas que limpiarlo a diario.
Asegúrate de que ambas superficies estén completamente secas antes de volver a colocar el imán.
Retira el imán cuando haga mucho calor, cuando la luz del sol sea muy intensa o cuando haga mucho frío para proteger la pintura del coche.
Cuando no tengas el imán colocado en el vehículo, guárdalo en posición horizontal en un lugar limpio, seco y a temperatura ambiente.
Evita apilar objetos u otros imanes encima para evitar arrugas o pérdida de adherencia.
Consejos para una adherencia óptima
Si sigues estos consejos, tu imán se mantendrá en su sitio y con un aspecto profesional:
No sobrepases los límites de velocidad para evitar que el viento levante los bordes del imán.
Aplica el imán directamente sobre la superficie metálica. No coloques un imán encima de otro.
Utiliza el imán únicamente en coches o camiones. No están diseñados para embarcaciones ni aeronaves.
Retira siempre los imanes antes de entrar en un túnel de lavado.
Si tus imanes tienen burbujas, arrugas o las esquinas dobladas, sustitúyelos para garantizar una sujeción firme.
