Nuestra recomendación
Siempre que puedas, usa una imagen vectorial (como PDF, SVG, AI y EPS). Los archivos vectoriales aseguran la definición en cualquier tamaño, y de ahí que sean la mejor opción para imprimir logotipos y gráficos con claridad.
Si no tienes un archivo vectorial, puedes utilizar una imagen rasterizada (como JPG o PNG), siempre y cuando tenga un buen tamaño y una resolución elevada. Estos requisitos son necesarios para garantizar la calidad de la imagen una vez impresa.
¿Cuál es la diferencia entre las imágenes vectoriales y las imágenes rasterizadas?
Las imágenes vectoriales son ideales para logotipos, iconos y diseños que consisten en texto.
Las imágenes rasterizadas sirven para las fotografías, pero si son demasiado pequeñas o se les cambia demasiado el tamaño pueden quedar borrosas.
Las imágenes vectoriales se crean a partir de trazados matemáticos en lugar de píxeles.
Se mantienen nítidas y definidas en cualquier tamaño.
Se pueden cambiar de tamaño sin perder calidad.
El tamaño de los archivos suele ser menor que el de las imágenes rasterizadas de alta resolución.
Los formatos habituales de los archivos vectoriales son: PDF, SVG, AI y EPS.
Las imágenes rasterizadas (como las fotografías) se componen de puntos diminutos llamados píxeles.
Al ampliar una imagen rasterizada, los píxeles se estiran y pueden hacerse más visibles, lo que reduce la calidad de impresión.
Las imágenes rasterizadas de mayor calidad contienen más píxeles y dan lugar a tamaños de archivo más grandes.
Los formatos habituales de los archivos rasterizados son: JPG, GIF, PNG y TIF.
¿Las imágenes rasterizadas se pueden pasar a vectoriales?
En algunos casos sí, pero los resultados dependerán de la calidad de la imagen original. Si se convierte una imagen rasterizada de baja resolución, ni la definición ni la nitidez mejorarán.
