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Cómo crear un folleto.

Guía para crear folletos si no eres diseñador

Tiempo de lectura aproximado: 6 minutos

Haces muy bien tu trabajo y quieres tener un folleto que esté a la altura, pero el marketing y el diseño no son tus especialidades.

¿Cómo se crea un folleto que parezca profesional sin tener experiencia en diseño?

Lo bueno es que incluso un novato en la materia puede diseñar un folleto eficaz. Además, esta tarea no tiene por qué ser complicada ni larga.

Hemos condensado el diseño de folletos eficaces en seis consejos profesionales que te ayudarán a transmitir tu mensaje y a dar una buena imagen.

Dirígete al público adecuado

Antes de ponerte manos a la obra, hazte estas tres preguntas sobre tu público:

  • ¿Quiénes son?
  • ¿Qué necesitan de mí?
  • ¿Qué quiero que hagan?

Con las respuestas a estas preguntas podrás crear una hoja de ruta para todos los aspectos del folleto, desde el tipo de pliegue hasta el texto.

Quiénes son

¿Presentas tu trabajo a posibles clientes o contactas con ellos tras una visita comercial, una feria u otro evento? ¿Tu público busca un producto o servicio concreto o una especialización más amplia?

Qué necesitan de ti

Piensa en la información que más necesita tu público. Un cliente nuevo podría querer saber más de ti, mientras que un cliente fiel podría estar a la expectativa de novedades. Algunos lectores necesitan precios y características de los productos, mientras que otros quieren saber qué te diferencia de los demás. Y todos los clientes necesitan saber cómo encontrarte.

Qué quieres que hagan

Algunos folletos están diseñados para ampliar las ventas y otros van dirigidos a fomentar las relaciones con tu negocio. No puedes redactar una llamada a la acción sin antes saber qué te gustaría que hicieran los clientes: pasar por tu tienda, pedir tu última creación online, comprometerse con tu negocio o comentárselo a sus amigos.

Redacta el mejor texto publicitario posible

En cuanto tengas los objetivos claros, el texto debería tener tres apartados básicos:

  • Información sobre ti
  • Ventajas que ofrece tu producto o servicio
  • Llamada a la acción

No pienses que estos apartados siempre tienen igual importancia: la proporción relativa de texto dedicado a cada uno variará según tus necesidades y las de tus clientes.

Información sobre ti

Es la oportunidad perfecta de explicar quién eres y qué representas (por ejemplo, fiabilidad, servicio personal o productos de calidad). Intenta centrarte en uno o dos mensajes clave.

Información sobre el producto o servicio

Resalta los datos fundamentales de la oferta de tu negocio y expresa claramente sus ventajas. Si ofreces varios productos o servicios, divide el texto en categorías para que sea más fácil de ojear y asimilar.

Llamada a la acción

Indica al público cuál es el siguiente paso. La mayoría de la gente no lee los folletos de cabo a rabo, sobre todo si hay mucho texto. Por lo tanto, te recomendamos que incluyas la llamada a la acción en varios sitios, no solo al final. Indica dónde pueden encontrarte (online o en una ubicación física) y cuál es el mejor método de contacto, e incluye tu horario comercial.

En cada apartado, recuerda las normas fundamentales de los textos publicitarios:

  • Redacta frases breves, que vayan directas al grano y que se centren en una sola idea.
  • Escribe en primera persona. Utiliza la primera persona del plural y la segunda persona para personalizar el texto y nunca te dirijas a los lectores como «clientes».
  • Redacta párrafos de tres o cuatro líneas como máximo, para que sean más fáciles de ojear.
  • Utiliza subtítulos y listas para separar la información y hacer que cada elemento sea más fácil de asimilar.

Piensa en cada párrafo como una oportunidad de responder a una pregunta, explicar una ventaja o abordar una necesidad del cliente. No dediques dos párrafos a la misma finalidad.

Utiliza imágenes pertinentes

Aunque los folletos suelen tener mucho texto, el contenido textual no es la única manera de dar una imagen positiva de tu negocio. También puedes aprovechar lo siguiente:

  • Logotipos
  • Fotos
  • Gráficos

Utiliza las imágenes justas: no satures de elementos la página hasta el punto de no saber dónde mirar. Las imágenes deben estar al servicio del mensaje principal, no eclipsarlo.

Logotipo

El logotipo puede ser un importante embajador visual de tu negocio, para que lo reconozcan de un vistazo. Captura una versión de alta resolución del logotipo, como mínimo de 300 ppp. Lo mejor es guardarlo como .pdf u otro archivo de vectores (.ai o .es), pero otros formatos de alta resolución (.png, .jpeg o .ppt) también funcionan.

Fotos

Si haces tus propias fotos, te recomendamos que utilices una cámara digital, que permite ajustar la profundidad de campo y la iluminación, o que contrates a un profesional. Si tienes un presupuesto ajustado, con un buen smartphone también se pueden hacer fotos nítidas, si sabes lo que haces. Otra opción es buscar bibliotecas de imágenes online económicas. En tal caso, procura no duplicar las imágenes que utiliza la competencia. De nuevo, lo importante es que sean de alta definición.

Gráficos

Ve con pies de plomo con los gráficos. «Parece una imagen prediseñada» es una crítica habitual a los malos diseños. Por ello, elige gráficos limpios y fáciles de asimilar que causen sensación, pero sin pasarse. Lo mejor es utilizarlos con moderación.

Causa el máximo impacto con el diseño

Cuando tengas los ingredientes a punto, céntrate en sacarles el máximo partido juntos. Para causar el máximo impacto, elige:

  • El pliegue adecuado
  • La fuente adecuada
  • La ubicación adecuada

Pliegues

Dípticos: la mejor opción cuando la propuesta de valor para tu cliente sea relativamente sencilla, cuando utilices gráficos de gran tamaño para ilustrar tus ventajas o si tienes fotos de alta calidad que quieres destacar.

Trípticos: la opción ideal si quieres abarcar varios aspectos de los productos y servicios que ofrece tu negocio, si describes en detalle las especificaciones y ventajas de un solo producto, si hay pasos o procesos concretos o si llevas a cabo una campaña de correo directo.

Pliegue en acordeón: la opción recomendada si quieres incluir gráficos o imágenes de gran tamaño (ya que estos folletos se despliegan de un solo movimiento), si quieres dividir tu mensaje en paneles o si necesitas más espacio para contar tu historia.

Fuentes

Utiliza dos o tres fuentes como máximo para mayor coherencia y claridad. Elige una fuente para el cuerpo y otra para los títulos. Si tienes subtítulos, utiliza una tercera fuente o un tamaño menor de la segunda. Utiliza una de las fuentes para los extractos o las citas, quizá en cursiva o en otro tamaño para enfatizarlos.

Ubicación del contenido

La portada y la contraportada deben tener poco texto, pero un gran atractivo. La imagen de portada, ya sea un logotipo, un eslogan o una foto (o una combinación de estos elementos), debe transmitir el mensaje clave e incitar a los lectores a desplegar el folleto.

Los paneles interiores se leen mejor si hay abundante espacio en blanco.

La contraportada debe incluir la información de contacto y la llamada a la acción. (Nota: en un pliegue en acordeón, el cuarto panel es la contraportada al plegarse.)

Selecciona el papel perfecto

La mayoría de los folletos se imprimen en uno de estos tres tipos de papel:

  • Brillante
  • Mate
  • Textura natural

Cada tipo de papel tiene ventajas y desventajas que pueden atenuar el efecto que intentas crear o hacer que destaque más.

El papel brillante es la mejor opción para diseños de colores vivos y con fotos grandes. Al reflejarse mucho, puede ser difícil de leer cuando hay mucha luz, pero, por lo general, es una buena opción.

El papel mate es fantástico si el diseño es solo en blanco y negro o si se utiliza una pareja de colores de gran contraste. De forma subconsciente, a mucha gente le parece que el papel mate es más «profesional» que el brillante.

El papel de textura natural parece más rústico y se puede encargar en una amplia gama de acabados. Es fácil leer y escribir texto en este papel, aspecto que comparte con el tipo de papel reciclado que ofrecen empresas como Vistaprint.

Haz una versión de prueba del folleto

La práctica hace al maestro. Si no quieres estresarte, elabora una versión de prueba casera del folleto para ver cómo quedaría.

Haz pliegues de ejemplo

Pliega un folio en uno de los formatos habituales y luego, para tener más opciones, repítelo con otro formato como mínimo.

Crea una plantilla

Elige un tipo de pliegue (díptico, tríptico o pliegue en acordeón) y crea una lista en pocas palabras de los ingredientes clave que llenarán cada panel. Repítelo con otro tipo de pliegue para ver si ese formato funciona mejor o peor.

Compone el borrador del contenido

Imprime los bloques de texto, logotipos y gráficos (a escala según el papel que utilices) y distribúyelos por el folleto. ¿La proporción entre contenido y espacio en blanco es agradable? ¿Los elementos básicos son fáciles de encontrar? Pega con cola o cinta adhesiva los elementos cuando tengas la composición ideal.

Lee la versión de prueba final

Lee el folleto de cabo a rabo. Si estás contento con el flujo de ideas e información, ya puedes imprimirlo con la seguridad de todo un profesional.

Tenemos muchísimas ganas de ver tus creaciones. Utiliza la etiqueta #vistaprint para compartir imágenes de los folletos que has creado siguiendo estos consejos.